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La sonrisa de las mujeres, un fenómeno de ventas

Hablamos con el autor franco-alemán Nicolas Barreau, que está arrasando en Europa con su novela

JACINTA CREMADES | 04/04/2012 


Nicolas Barreau

Con nombre francés y doble nacionalidad, Nicolas Barreau (París, 1980) escribe en alemán, su idioma materno. Su tercera novela ha conseguido alcanzar la lista de los más vendidos en Alemania e Italia. La sonrisa de las mujeres (Espsa-Calpe) se está convirtiendo en un fenómeno de ventas en muchos países y en España va por el mismo camino. El personaje principal es Aurélie, dueña de un restaurante famosísimo en París, Au temps des cerises, y un editor, los dos en busca de una autor que ha escrito en una novela la vida de Aurélie.

La novela empieza con la voz de ella, es eso una técnica para crear cierta distancia autor masculino, personaje femenino, preguntamos a Barreau en esta entrevista que ha concedido al elcultural.es. "Para ser sincero, me parecía más fácil empezar con el personaje de Aurélie porque justamente es muy diferente de mi autobiografía, de mis sentimientos, de todo. Quería inventarme un amable personaje, un entrañable pero muy diferente a mí. Fue un reto interesante el meterme en los zapatos de una mujer y aprendí mucho". Se necesita tener ciertos conocimientos de psicología femenina para meterse tan de lleno en la piel de una mujer. Nicolas Barreau confiesa que aprendió escuchando a las mujeres y rodeado de ellas, desde su infancia. "En mi opinión son mucho más interesantes que los hombres".

Para La sonrisa de las mujeres, Barreau ha elegido tres ingredientes que nunca fallan: París, una historia de amor y un buen restaurante. "Sí, es cierto -confiesa-, una historia de amor en París es siempre una buena mezcla, no sólo en la ficción. Por supuesto que uno puede tener una historia de amor más excitante en Barcelona o en Madrid. ¿Pero quién no ha querido un día enamorarse en París? Y a mí me encanta terminar el día con una buena cena y una copita de vino".

Hablando perfectamente los dos idiomas, el francés y el alemán, ¿qué le hizo escoger el alemán cuando la novela se sitúa en París? "Empecé a escribir mi primera novela en francés. Pero mi visión romántica de París de alguna manera me hizo derivar hacia mi lado alemán, ya que los franceses no parecen ver París de la misma manera que un extranjero. Luego conocí a un editor alemán a quien le gustó mi forma de escribir y le encantaron mis historias. Me ayudó mucho y cuando revisé mi manuscrito lo hice en alemán".

El libro tiene una estructura interesante ya que Aurélie encuentra en una librería una novela que cuenta su vida. Y esa novela es justamente la que estamos leyendo, La sonrisa de las mujeres. Según Nicolas Barreau esta estructura le ayudó mucho a la hora de escribir. "Me pareció una idea muy interesante el hecho de que alguien pudiera leer una novela y, de repente, encontrarse dentro de ella. Aurélie se queda sorprendida de que el escritor, que no la conoce de nada, pueda describirla tan bien. Despierta su curiosidad y eso es lo que hace avanzar la novela. Por otro lado, tenemos a este misterioso autor que ha cogido a esta mujer con la sonrisa más encantadora del mundo como personaje de su trama, después de tan solo un encuentro casual. Aurélie se alía con el editor para conocer al autor y ¡no cuento más para no desvelar el final de la novela!". No le parece que eso puede ser algo liante para el lector: "Me divertía que, al final de la historia, el mismo lector se diera cuenta de que está leyendo la novela escrita por ese autor. Fue un poco arduo el conseguir que todos los mecanismos encajaran".

Pero deben existir diferencias entre una vida vivida y una vida contada, ¿no es así? "Yo creo que la historia de una vida puede ser contada como un cuento de ficción. Pero en la vida se tiene un comienzo y un final natural, el nacimiento y la muerte. Escribir una novela significa que hay que encontrar una estructura nueva y, lo más importante, decidir lo que es interesante contar y lo que no. Dónde empezar y dónde acabar".

¿Y ese título, qué tiene que ver con la novela? "Tiene que ver con mi propio deseo de que las lectoras de mi libro, acaben la novela con una sonrisa en la cara. Si uno piensa, cualquier relación, historia de amor, empieza con una sonrisa. Una sonrisa es la más dulce invitación que puede hacerte alguien para compartir un momento, a veces toda la vida. La sonrisa de las mujeres se refiere a esa sonrisa que nuestro héroe ve un día a través del cristal de un restaurante. Por supuesto que se da cuenta de que sonríe a otra persona, es más, ni siquiera ve a quién sonríe. Pero es esa sonrisa radiante que le inspira, le envuelve y le transforma".

En un momento dado, usted cita una frase de Joseph Conrad: "Sólo un tipo de libros ha contribuido a aumentar la felicidad en nuestro mundo: los libros de cocina". ¿Qué tipo de conexión tienen con su novela? "El padre de Aurélie era cocinero y tenía un cartel con esta frase colgado de la pared y por eso Aurélie que lo leía se pensaba de pequeña que Conrad debía ser un famoso cocinero." Y remacha: "Las novelas pueden volverte triste o contento. Son sobre sentimientos y experiencias humanas de todo tipo. Le afectan a uno, de alguna manera. Si uno abre un libro de cocina se está predispuesto a cocinar no a que le afecten a sus sentimientos. De todas maneras, yo prefiero siempre abrir una novela".



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